Nadie se salva de un dolor de garganta o estómago, un moretón o sufrir insomnio, y las plantas medicinales pueden ser una excelente y económica opción para armar tu botiquín de remedios caseros, y así disminuir la sobre-medicación con drogas sintéticas. Te compartimos las 7 plantas medicinales que no te pueden faltar en casa.
¿Qué es una planta medicinal?
Es una planta de la cual se puede extraer un principio activo que contiene los efectos farmacológicos para uso terapéutico.
Formas de preparación
Existen diferentes maneras de consumir plantas medicinales, dependiendo de las características de la planta que se va a utilizar (principio activo) y la dolencia que se va a tratar. Las formas de preparación más populares son la infusión, el cocimiento, la maceración, la vaporización, la tintura y la pomada. En este proceso se pueden adicionar diferentes elementos como agua, alcohol, manteca o glicerina.
¿Existen contraindicaciones?
Aunque los efectos secundarios son poco frecuentes, es importante que el uso de las plantas medicinales se realice con precaución, toda vez que pueden tener un ligero grado de toxicidad. Recomendamos siempre informarse sobre la planta que se quiere usar, emplearla en forma correcta y respetar la forma de preparación y la dosis. Un uso adecuado va a marcar la diferencia
Ajenjo
El ajenjo es un buen remedio para los problemas digestivos y combatir los parásitos intestinales. Aunque su sabor es muy amargo, tomada en infusión favorece la producción de ácidos gástricos, bilis y saliva y tiene un poderoso efecto para expulsar las lombrices intestinales. El ajenjo también tiene su lugar en el mundo culinario, ya que sus hojas se utilizan para condimentar carnes muy grasas.
Árnica
En caso de sufrir una caída o golpe, el árnica es una de las plantas más usada en el mundo de la medicina natural para evitar la aparición de moretones y mejorar la circulación, debido a sus propiedades analgésicas y anti inflamatorias. Su uso es principalmente tópico, es decir, que se aplica en forma de pomada o crema, sin embargo, en forma de infusión puede ser una gran aliada para tratar la fiebre.
Clavo de olor
El clavo de olor es altamente recomendado para aliviar dolores de estómago y de muelas, combate la inflamación, es poderoso contra las infecciones bacterianas y micóticas y tiene efecto analgésico. En forma de infusión el clavo es un gran aliado del aparato digestivo y respiratorio, preparado como tintura o bien, aplicado directamente, ayuda a combatir el dolor de muelas.
Hierbabuena
Uno de los usos más comunes y tradicionales que se le da a la hierbabuena o yerbabuena, es como remedio para aliviar el dolor estomacal, la diarrea, la gastritis, el estreñimiento y la infección intestinal. Al preparar una infusión de hierbabuena, el mentol (principio activo de la planta) ayuda a inhibir las contracciones musculares del estómago y a la vez estimula la producción de bilis que facilita la digestión y la absorción de las grasas.
Lavanda
Su inconfundible aroma y bellas flores de color morado hacen de la lavanda una planta ornamental por excelencia, sin embargo, se puede utilizar en infusiones y compresas para desinfectar heridas y llagas. Además, posee propiedades relajantes que la hacen excelente para combatir el estrés y los problemas de insomnio, favoreciendo el descanso.
Romero
El romero es muy empleado para la caída del cabello y como remedio para favorecer la digestión. La infusión de romero se puede usar como enjuague final después de lavarse el pelo para darle brillo al cabello, acondicionarlo, evitar su caída e incluso combatir las canas. Beber la infusión después de comer es un excelente antídoto para evitar la acidez estomacal y las flatulencias o gases.
Tomillo
El tomillo, que generalmente se emplea como condimento, posee cualidades poco conocidas para blanquear los dientes y lograr una sonrisa luminosa. Además, la infusión de tomillo es muy efectiva para aliviar la inflamación de la garganta cuando se hacen gárgaras y sus propiedades antisépticas los hacen un excelente remedio para evitar que una herida se infecte cuando se aplica de forma tópica.
Flor de manzanilla
La ciencia ha comprobado que la manzanilla es buena para tratar los ojos irritados y hasta la conjuntivitis. Las creencias populares también sostienen que puede combatir la indigestión y el dolor de estómago. Se puede tomar en forma de infusión o aplicar en los ojos mediante un algodón.
Con todas las claves anteriores, esperamos que puedas armar un buen botiquín que te ayude a combatir diferentes dolores, heridas o malestares que puedas sufrir. No obstante, estas recomendaciones son para tratar dolencias leves. Si tu malestar persiste o si tus síntomas son muy fuertes, siempre consultá con tu médico.